Iniciamos el año nuevo en Edimburgo representando a la música vasca

01Una de las mejores formas de dar la bienvenida a lo nuevo es con música. Y más si se trata de un año nuevo. En Escocia lo saben bien y Edimburgo ofrecía a lo largo del 1 de Enero más de 30 conciertos por toda la ciudad. Entre ellos la actuación de tres artistas vascos: Mikel Urdangarin, Olaia Inziarte y Maren. Por primera vez la capital escocesa invitaba a artistas internacionales a la celebración de Hogmanay -su forma de llamar al año nuevo- y su festival musical First Footin.

La cita era a partir de las 14.00 de la tarde en la histórica iglesia de Greyfriars, lugar de importantes acontecimientos a lo largo de la historia de Escocia. Y durante más de tres horas la musica vasca ha sido protagonista en el nuevo año de Edimburgo. Cuando se actúa en una plaza desconocida y en una cultura diferente siempre asoman las dudas de cuanta gente asistirá a la convocatoria. Y la respuesta no ha podido de más emocionante. A lo largo de las tres horas más de 1.000 personas han llenado de energía la sala creando una atmósfera única y emocionante.

Maren ha dado comienzo a la cita deseando un feliz año a todos los asistentes y deslumbrando con su voz desde la primera nota. A lo largo de doce temas en acústico ha vuelto a demostrar que es una de las voces vascas más especiales. Y así se lo ha hecho saber el público escocés con aplausos continuos. Especialmente destacada ha sido su interpretación de “Izarren Hautsa” de Mikel Laboa. Y su nuevo tema “Zure Zain”, dedicado a su amama Mari, ha creado en Greyfriars Kirk un silencio rodeado de emoción que pocas veces se habrá visto en un concierto en este lugar acostumbrado a numerosas sesiones folk y nuevos sonidos.

Posteriormente Mikel en formación de banda ha recorrido algunos de sus grandes temas, además de deleitar con temas de su último album “Mundua Eder”. Mikel ha destacado al inicio del concierto su intenso vínculo con Escocia, tejiendo una conexión emocional con el público, que ya de por sí tenía ganas de entregarse. Sin duda el momento más emocionante de la tarde se ha producido cuando Mikel ha explicado el origen de “Badira hiru aste”, compuesta en Escocia. Por aquel entonces un escocés llamado James MacDonald era un apoyo importante para el músico vasco. Más de treinta años después, y para sorpresa de Mikel, James estaba en la sala a sus 77 años. Al preguntar Mikel ¿No estará James MacDonal en la sala? Y una voz ha respondido con un excitado: Yes I am here! Y pertrechado con su kilt ha seguido emocionado desde la primera fila todo el tema. Finalmente se han fundido en un abrazo acompañado de una fuerte ovación desde toda la sala. A lo largo del concierto Mikel y su banda han desplegado el nivel de sonido, la riqueza instrumental y la fuerza a la que nos tienen acostumbrados. La sala estaba abarrotada cuando ha interpretado su último tema, “Munduari begiratzeko”. Y algo increíble sucedió al final cuando los asistentes han comenzado a corear “beste bat, beste bat”. Por la premura de tiempo no ha podido ser, pero no por falta de ganas. De unos y de otros.

La tarde ya estaba caliente cuando Olaia Inziarte ha salido al escenario con su banda. Olaia ha puesto en escena una madurez y profundidad más propia de veteranos que de alguien con solo dos discos. Sin duda es uno de los valores vascos a cuidar y seguir. Literalmente ha continuado la senda de los anteriores y se ha metido al publico en el bolsillo. Varios espectadores, probablemente estudiantes vascos en Edimburgo coreaban sus temas desde las primeras filas. Algo imprevisto y sin duda emocionante. El aplauso final es de los que ponen los pelos de punta.

Finalmente el grupo escocés Valtos ha puesto la guinda y ha convertido Greyfriars Kirk en una enorme pista de baile. Y de forma sorpresa han colaborado en varios temas Mikel Urdangarin, Olaia Inziarte y Maren, recibiendo cariñosos gritos y aplausos por parte del público. Sin duda había cariño y ganas de acoger a artistas vascos en Escocia; pero además han demostrado que su calidad abre fronteras por si misma.

Sin duda el éxito de la participación por primera vez de artistas vascos en el año nuevo de Edimburgo abre la puerta a que este proyecto continúe en el futuro como un puente entre culturas. Alan Thomson, responsable de Unique Events, ha destacado la calidad de los conciertos y los artistas vascos: “es increíble la energía que han demostrado con sus propuestas musicales, incluso deberíamos pensar en un espacio más grande para el 2027”. Mikel, Maren y Olaia sin duda para estar orgullosos.

 

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